Hora Intermedia

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme. 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

El mundo brilla de alegría.
Se renueva la faz de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
 
Esta es la hora
en que rompe el Espíritu
el techo de la tierra,
y una lengua de fuego innumerable
purifica, renueva, enciende, alegra
las entrañas del mundo.
 
Esta es la fuerza
que pone en pie a la Iglesia
en medio de las plazas
y levanta testigos en el pueblo,
para hablar con palabras como espadas
delante de los jueces.
 
Llama profunda,
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza,
hasta que el Señor vuelva.

SALMODIA

Ant. 1. Los profetas anunciaron que el Salvador nacería de la Virgen María. 

Salmo 118, 129-136
XVII (Pe)
MEDITACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS EN SU LEY
Amar es cumplir la ley entera (Rom 13, 10).

Tus preceptos son admirables,
por eso los guarda mi alma;
la explicación de tus palabras ilumina,
da inteligencia a los ignorantes;
abro la boca y respiro,
ansiando tus mandamientos.
 
Vuélvete a mí y ten misericordia,
como es tu norma con los que aman tu nombre;
asegura mis pasos con tu promesa,
que ninguna maldad me domine;
líbrame de la opresión de los hombres,
y guardaré tus decretos.
 
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
enséñame tus leyes;
arroyos de lágrimas bajan de mis ojos
por los que no cumplen tu voluntad.

Ant. Los profetas anunciaron que el Salvador nacería de la Virgen María. 

Ant. 2. El ángel Gabriel dijo a María: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres».

Salmo 81
INVECTIVAS CONTRA LOS JUECES INICUOS
No juzguéis antes de tiempo; dejad que venga el Señor (1 Cor 4, 5).

Dios se levanta en la asamblea divina;
rodeado de ángeles, juzga:
"¿Hasta cuándo daréis sentencia injusta,
poniéndoos de parte del culpable?
 
Proteged al desvalido y al huérfano,
haced justicia al humilde y al necesitado,
defended al pobre y al indigente,
sacándolos de las manos del culpable".
 
Ellos, ignorantes e insensatos, caminan a oscuras,
mientras vacilan los cimientos del orbe.
 
Yo declaro: "Aunque seáis dioses,
e hijos del Altísimo todos,
moriréis como cualquier hombre,
caeréis, príncipes, como uno de tantos".
 
Levántate, oh Dios, y juzga la tierra,
porque tú eres el dueño de todos los pueblos.

Ant. El ángel Gabriel dijo a María: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres».

Ant. 3. Dijo María: «¿Qué saludo es éste que me turba? ¿Voy a dar a luz al Rey sin romper los sellos de mi virginidad?»

Salmo 119
DESEO DE LA PAZ
Estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración (Rom 12, 12).

En mi aflicción llamé al Señor,
y él me respondió.
Líbrame, Señor, de los labios mentirosos,
de la lengua traidora.
 
¿Qué te va a dar o mandarte Dios,
lengua traidora?
Flechas de arquero,
afiladas con ascuas de retama.
 
¡Ay de mí, desterrado en Masac,
acampado en Cadar!
Demasiado llevo viviendo
con los que odian la paz;
cuando yo digo: "Paz",
ellos dicen: "Guerra".

Ant. Dijo María: «¿Qué saludo es éste que me turba? ¿Voy a dar a luz al Rey sin romper los sellos de mi virginidad?»

TERCIA

LECTURA BREVE Jer 23, 5

Mirad que llegan di?as —ora?culo del Sen?or— en que suscitare? a David un va?stago legi?timo: reinara? como rey prudente, hara? justicia y derecho en la tierra. 

V/. Los gentiles temerán tu nombre, Señor.
R/. Los reyes del mundo, tu gloria.

 

ORACIÓN

 

Sen?or y Dios nuestro, a cuyo designio se sometio? la Virgen Inmaculada aceptando, al anuncia?rselo el a?ngel, encarnar en su seno a tu Hijo: tu? que la has transformado, por obra del Espi?ritu Santo, en templo de tu divinidad, conce?denos, siguiendo su ejemplo, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazo?n. Por nuestro Sen?or Jesucristo.

SEXTA

LECTURA BREVE Jer 23, 6

En sus di?as se salvara? Juda?, Israel habitara? seguro. Y lo llamara?n con este nombre: «El-Sen?or-nuestra-justicia».

V. Acue?rdate de nosotros, Sen?or, por amor a tu pueblo.
R. Visi?tanos con tu salvacio?n.

 

ORACIÓN

Sen?or y Dios nuestro, a cuyo designio se sometio? la Virgen Inmaculada aceptando, al anuncia?rselo el a?ngel, encarnar en su seno a tu Hijo: tu? que la has transformado, por obra del Espi?ritu Santo, en templo de tu divinidad, conce?denos, siguiendo su ejemplo, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazo?n. Por nuestro Sen?or Jesucristo.

NONA

LECTURA BREVE Ez 34, 15-16

Yo mismo apacentare? mis ovejas, yo mismo las hare? sestear —ora?culo del Sen?or—. Buscare? las ovejas perdidas, vendare? a las heridas, curare? a las enfermas; y las apacentare? debidamente.

V. Ven, Sen?or, y no tardes.
R. Perdona los pecados de tu pueblo.

ORACIÓN

Sen?or y Dios nuestro, a cuyo designio se sometio? la Virgen Inmaculada aceptando, al anuncia?rselo el a?ngel, encarnar en su seno a tu Hijo: tu? que la has transformado, por obra del Espi?ritu Santo, en templo de tu divinidad, conce?denos, siguiendo su ejemplo, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazo?n. Por nuestro Sen?or Jesucristo.

CONCLUSIÓN

V. Bendigamos al Señor.  
R. Demos gracias a Dios.